jueves, 30 de diciembre de 2010

Alegría compartida





La alegría de una maestra se traduce en el logro de sus alumnas. Cuando me dieron mi horario de clases y ver en él, que tenía el sexto grado de primaria, pensé ¡ qué dificil!; tenía en mi haber 20 años de compartir experiencias con grados superiores de secundaria.


Después de 5 años puedo decir ¡qué bueno! he aprendido mucho con estas niñas y qué entretenido es compartir expreriencias matemáticas con ellas, nunca están cansadas y esa sonrisa de satisfacción cuando les sale bien un ejercicio o problema, sinceramente ya no quiero dejar este grado.

Aquí les dejo una prueba de esa alegría.

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